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Actitud positiva: 6 claves

Publicado: julio 17, 2012 en General, Psicología

En plena crisis se habla mucho de una actitud positiva y de arrimar el hombro, pero pocos mencionan COMO podemos transformar nuestro miedo, nuestra inseguridad y nuestra indignación provocado por los grandes cambios en energia positiva y creativa.

6 claves para tener una actitud positiva

1) Una crisis es una oportunidad … ¡acepto el reto!
¿Sabías que en Chino la palabra crisis tiene el doble significado de “peligro” y “oportunidad”?

No es tan malo hacer un paso hacia atrás. Te obliga replantear las bases de tu vida y no viene nada mal hacerlo de vez en cuando. Decía Winston Churchill: ” Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad, un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad.”

2) Me centro en mi mismo
Para cultivar una actitud positiva nada mejor que centrarse en uno mismo y evitar las comparaciones. Deja de idealizar de cómo deberías ser tú y de cómo deberían ser las cosas. Eres perfecto tal como eres. Házte la pregunta: “¿Cuáles son mis puntos débiles y cuáles son mis puntos fuertes? ¿Cómo he llegado a esta situación? ¿Hacia dónde quiero dirigirme? ¿Cómo puedo aprovechar mis puntos fuertes para conseguir mi objetivo?”.

3) Soy el único responsable de mi vida
Acepto mi responsabilidad de la situación en que estoy y dejo de culpar a los demás. Si culpas a los demás de tu desgracia (al gobierno, a tu ex-jefe, a las circunstancias, a la crisis …) perderás el poder de tu vida. El único que realmente puede solucionar tus problemas, eres tú mismo.

4) Agradezco lo que tengo
Hay dos formas de ver el vaso o la botella: puedes alegrarte al observar la mitad llena o puedes preocuparte por la mitad vacía. Suelen haber muchas cosas en nuestra vida por las que podemos estar agradecido … es bueno recordarte de estas cosas y mostrar tu agradecimiento regularmente.

5) Busco lo positivo y me alejo de lo negativo
Busco referencias y personas positivas en que inspirarme, utilizo palabras positivas, me junto con personas con quién puedo reir. Por otro lado … ¡No me dejo desmotivar por las noticias negativas! Si hace falta me desconecto de la prensa, la tele y la radio – que traen sobre todo noticias negativas – y evito ver personas que se quejan continuamente y me contagian con su pesimismo.

6) Me cuido y vivo el momento
Duermo suficientemente, creo espacios para mi y para relacionarme con otras personas, me permito pequeños placeres regularmente y cuido mi dieta y mi salud. Vivo el presente buscando pequeñas victorias (en cada paso llego a donde voy) sin preocuparme excesivamente del futuro. Si te cuidas y te regalas diariamente tiempo para disfrutar de la vida, tu actitud natural sería una actitud positiva.

Fuente: http://sloyu.com/blog/2012/07/actitud-positiva-6-claves/

Hace un rato acabo de entrar al blog de Inteligencia Emocional y Social de Elsa Punset, que hace tiempo que no entraba y me he encontrado con esta entrada del 22 de mayo, sobre una entrevista que le hacen a Elsa sobre un nuevo libro que publicó el 22 de mayo ‘Una mochila para el universo’ , en el que trata de explicar todo nuestro entramado emocional, siendo una guía práctica para gestionar las emociones.

En esta entrevista en el periódico ‘La voz de Galicia’ Elsa Punset explica ciertas cosas sobre las emociones, que es la inteligencia emocional y da una breve pincelada en la explicación de “como se puede entrenar la mente” (en el aspecto emocional). Si no habéis oído hablar, ni habéis leído sobre la inteligencia emocional, os lo recomiendo, yo nunca le había dado importancia al tema emocional, de cómo funcionamos a partir de las emociones, pero hace dos años me encontré con el libro ‘Inteligencia Emocional’ de Daniel Goleman, y descubrí un mundo nuevo y desconocido, y para mi curioso, porque se explica como funciona nuestro cerebro a partir de nuestras emociones, como podemos “manejarlas” y como nos influyen en nuestro día a día.

Nosotros  tenemos muy poca educación en el tema emocional, como dice Elsa “Nos educan para no entender lo que nos pasa por dentro y andamos un poco ciegos por la vida.”.  Si nos enseñaran sobre nuestras emociones, no se verían tantos casos de ansiedad o depresión, sabríamos como “manejar” nuestras emociones y tendríamos mas herramientas para superar los “baches” de la vida (que son mucho a lo largo de ella), sus contrariedades o desilusiones, teniendo la opción de ser mucho mas felices.

Y digo felices porque cuando solucionamos aquello que interfiere negativamente en nosotros (preocupaciones, desilusiones,problemas…), estamos mas a gusto con nosotros mismos y por tanto un poco mas felices, ya que el aspecto emocional es uno tantos elementos para alcanzar la felicidad. Aunque eso sí, yo soy de los que piensa que la felicidad no la encontraremos en lo material. Mucha gente la  busca en lo material, pero ¿cuanta gente hay que tiene muchas cosas materiales y continua siendo infeliz?, yo creo que bastantes, y mas hoy en día en esta sociedad tan materialista.

El sistema capitalista o la ideología capitalista ha llevado a eso, a hacer entender a la gente que sería mucho mas feliz cuanto mas cosas tuviera, pero hay estudios que dicen, que por ejemplo EEUU ha triplicado su PIB en los ultimos 20-30 años, pero que pese a eso la gente es mas infeliz, y es aquí cuando se empieza a desmoronar esa ideología capitalista.

Muchas veces buscamos la felicidad en lo material, afuera de nosotros pero como yo digo, la felicidad la tenemos muy cerca, ya que depende de nosotros mismos. O como diría Gandhi “La felicidad huye de quien la busca. Ella viene sólo del interior.”. Dicen que la reflexión y la meditación nos ayudan, e incluso modifican nuestro cerebro, y yo añadiría que esa reflexión y meditación debe hacerse desde el pensamiento positivo, como dice Elsa Punset “entrenar el cerebro en positivo”.

 

Define tu YO en la vida

Publicado: mayo 23, 2012 en General, Psicología

Hoy me ha sucedido una cosa muy curiosa, por la mañana he leído un artículo de la sección de psicología de El País Semanal, y por la tarde me he encontrado con un vídeo que trataba de lo mismo. Y oh sorpresa!, no me he dado cuenta que el protagonista de ambas cosas es la misma persona, el psicólogo Xavier Guix. Es por ello que me he puesto a escribir mi segundo post para la sección de Psicología que estrené la semana pasada.

Tanto el artículo como el vídeo vienen a hablar mas o menos de la definición de nuestro YO en la vida, como formar nuestra personalidad para afrontar los retos y dificultades de la vida, y de como relacionarnos con nosotros mismos, las demás personas y con la vida. Yo digo que tenemos que adoptar una posición o postura en la vida, y si es de una forma optimista mejor que mejor. O como dice Xavier Guix, tenemos que decir un SI a la vida, un SI a querer vivir en esta vida que nos ha tocado vivir.

Aquí dejo el vídeo grabado en las conferencias del TEDx. Está en catalán pero no cuesta seguir el hilo, para los que no lo entendáis os podéis leer el articulo de El País Semanal, que mas o menos viene a tratar de lo mismo.

 

A continuación copio el articulo de El País Semanal del pasado 13 de Mayo:

DECÍDASE, ¿SABE LO QUE QUIERE?. Xavier Guix.

Algunas personas tienen auténticas dificultades para definirse en la vida, para decidir lo que quieren. Desarrollar una sólida personalidad no es tan fácil como parece. Requiere decisión y flexibilidad. Los indefinidos prefieren sostenerse bajo las estructuras de otros hasta que se sienten demasiado ecncorsetados.

Nos parece que los años van poniendo orden en nuestra vida y que con el tiempo uno sabe mejor cómo manejarse por la existencia. Hasta cierto punto, eso es verdadero, fruto de los aprendizajes que se asientan en el vivir. Sin embargo, también lo es que muchas personas en su proceso de maduración han apren­dido a no definirse por ellas mismas, a tener dificultades para escoger lo que les conviene, a no disponer de una brú­jula interior que las orienta ante los cruces de caminos; en definitiva, que viven indefinidamente, arrastradas por los vientos que soplan y a merced de los que tienen la habilidad de hacerlas sen­tir asentadas en puertos seguros. Como todo, tiene sus riesgos y sus ventajas.

No cabe duda de que uno no se cons­truye solo. Nuestra identidad se forma en gran parte a través de los vínculos que es­tablecemos, en el marco de una cultura determinada. Durante la primera etapa de la vida somos seres dependientes que luego, en la adolescencia, nos rebelamos para lograr una independencia que dura­rá hasta llegada la primera madurez, cuando aprendemos que lo suyo es la in­terdependencia. Según Erik Erickson, el padre de la teoría psicosocial, existen dos etapas que marcan decididamente nues­tra solidez personal y la relación con los demás: la búsqueda o difusión de la iden­tidad (de los 13 a los 21 años aproximada­mente) y la intimidad frente al aislamien­to (desde los 21 hasta los 40).

DEFINIRSE A TRAVÉS DE LOS DEMÁS

“Si quieres conocerte, observa la conducta de los demás. Si quieres comprender a los demás, mira en tu propio corazón” (Friedrich Schiller)

En esa a veces tormentosa búsqueda del ser en la adolescencia, del rol social, del desarrollo sexual, de la integración con el grupo, se producen dificultades para madurar adecuadamente la seguridad en uno mismo y se tiende a una excesiva dependencia de los demás. Uno aprende a definirse más por lo que los otros quie­ren que por su propio criterio. El asunto podría quedar cerrado aquí, etiquetado como un tema de baja autoestima.

No obstante, una mirada más cercana podría desvelarnos que esas personas pueden ir más allá de una mera dificultad para escoger lo que quieren. Acaban por definirse a través de los demás, es decir, se convierten en su sombra, las reproducen, se vacían de ellas para dar lugar a los de­seos y las necesidades ajenas. Tanto es así, que solo entienden la existencia gracias a la mirada de la otra persona o del grupo de pertenencia. Solo se sienten fuertes si reci­ben su fuerza y solidez. Claro que enton­ces se convierten en dependientes, hoo­ligans, sectarias, sumisas o indefinidas.

También existen personas cuya con­ducta no es tan extrema, aunque pade­cen de eso que podríamos llamar “no te­ner los pies en la tierra”. Es una analogía muy descriptiva, puesto que les encanta vivir de sus emociones y sensaciones. Vi­ven en una especie de noria que les lleva dando tumbos emocionales, lo que com­plica y mucho la capacidad de equilibrar razón y emoción. Al fallar esa conexión, sus acciones pueden ser totalitarias. Ahora blanco, ahora negro. Ahora aquí, ahora allí. O sufren demasiado o les im­porta un bledo.

RELACIONES INDEFINIDAS

“Los hombres vulgares han inventado la vida en sociedad porque les es más fácil soportar a los demás que soportarse a sí mismos” (Arthur Schopenhauer)

Otra de las consecuencias de la indefini­ción, siguiendo el proceso de madura­ción de Erickson, se manifiesta en las re­laciones. Si entendemos que la intimidad supone la posibilidad de estar cerca de otros, ya que poseemos un sentimiento de saber quiénes somos, no deberíamos temer perdernos a nosotros mismos. ¿Qué ocurre, sin embargo, si no se ha re­suelto bien ese “quién soy yo”?

La falta de compromiso de muchas personas, las dificultades en lograr una profunda intimidad con la pareja, la des­confianza hacia los demás, empieza en el gran miedo a que los otros nos engullan, que nos disolvamos en la fusión, que perdamos el control sobre nuestra vida, que quedemos “en sus manos”. El ego sufre cuando teme desaparecer y se le­vanta erguido protegiendo nuestro auto­concepto, sea el que sea.

Esa es la gran paradoja de los indefi­nidos: prefieren sostenerse bajo las es­tructuras de otras personas o grupos, hasta que llega el día en el que se sienten demasiado “encorsetados”. Descubren que aquello que necesitan es a la vez lo que las arruina. Desearon entrar y ahora no saben cómo salir de ahí porque temen desaparecer.

FLEXIBILIDAD FRENTE A RIGIDEZ

“El hombre debe ser siempre flexible como la caña, no rígido como el cedro” (Johann J. Engel)

Todo nos lleva a reflexionar sobre la construcción de eso que llamamos per­sonalidad. Una vida no deja de ser la edi­ficación de una identidad sólida, asenta­da da en una ética, valores y principios que gobiernan nuestras acciones. Dicho de otro modo, uno se hace a sí mismo, junto con los demás, creando una vida con sentido. Para ello va a necesitar hacerse fuerte y flexible a la vez, como el bambú.

Sin embargo, muchas personas con­funden fortaleza con rigidez. Mantienen así muy acorazadas sus emociones, muy obstinadas sus creencias y muy estrictas sus decisiones. No pueden cambiar por­que sus vidas se han fosilizado, son como rocas, se creen que tener personalidad es mostrarse duros e intransigentes. Por eso siempre quieren tener razón. Por eso se enfadan tanto cuando la pierden.

Un ser flexible, en cambio, es aquel que no teme penetrar en el fondo de sí mismo, así como perderse en el otro. Sabe que, ocurra lo que ocurra, siempre volverá al origen de su ser, es decir, con­fía en el movimiento perenne que va del océano a la tierra. De la vacuidad a la po­sibilidad. La única razón de ser de la in­definición es su principio: el lugar donde todo está por definir.

El proceso de maduración consiste en un equilibrado ejercicio entre nues­tras definiciones y la capacidad de sol­tarlas cuando se convierten en limita­doras. Es salir del orden establecido y permitirse el caos, que conlleva creativi­dad y aprendizaje, para luego danzar en una nueva ordenación. Por eso definirse es lo mismo que elegir.

Cuando evita­mos hacerlo, corremos el riesgo de que otros lo hagan por nosotros. Aunque a algunos les vaya bien así, por aquello de quitarse responsabilidades de encima, lo cierto es que hacerse sólido se alcan­za justamente tomando decisiones. Es la manera de aprender a confiar en uno mismo. La única manera de evitar vivir indefinidamente.

ENCONTRAR LA ESENCIA

LIBROS

 El ciclo vital completado; de Erik Erikson (Paidós ibérica).

– La trampa del ego; de Julian Baggini (Paidós Contextos).

PELÍCULA

– Zelig; de Woody Allen. Extraordinario falso documental sobre la vida de Leonard Zelig, el hombre camaleón. Su necesidad de ser aceptado le lleva a transformarse físicamen­te en las personas que lo rodean, convirtién­dose así en un fenómeno mediático, en una celebridad sin esencia.

Acabo dejando esta canción de El Canto del Loco que también tiene que ver con este tema:


Sección psicológica

Publicado: mayo 13, 2012 en General, Psicología

Tuve un profesor en el instituto que me metió el gusanillo de la Psicología, cogí su asignatura optativa, y bueno, años más tarde he leído bastantes libros y soy un asiduo de los artículos de psicología que salen cada semana en “El País Semanal”. Es un campo que me interesa bastante, sobretodo porque aprendes acerca de las emociones, como actuamos y como “manejarlas” en esas situaciones dónde la vida te lo pone un poco o muy complicado, para no caer en depresiones o situaciones de estrés. Pero bueno, como siempre digo, cada persona es un mundo, y mientras a unos les parece una montaña muy alta, a otros pues no les parece tanto. Y bueno siempre hay profesionales que puede echarnos una mano, si nosotros mismos no conseguimos estar bien.

Esto de la psicología y psiquiatría es un tema tabú para muchas personas, pero si lees algún libro, te das cuenta que es un campo igual de normal que cualquier otro, y a mi personalmente, me parece muy interesante. Cuándo alguien va al traumatólogo porque se rompe un brazo, o al médico de cabecera por una gripe, la mayoría de gente no tiene reparos o problemas en decirlo. Pero en cambio si alguien va al piscologo o psiquiatra, la cosa cambia, la gente es mas reticente a decirlo. Yo creo que generalmente nos cuesta admitir ciertos problemas o ciertos cambios en nuestra vida, y que también cuesta pedir ayuda. A parte creo que en esta sociedad de hoy en día dónde el éxito se mide por otros derroteros, tener un problema está fuera de ese mal concepto de éxito que tenemos y que nos venden, y claro no se dice eso de “voy al psicólogo”.

Pienso que mucha gente todavía tiene la idea de que la psicología o psiquiatría es solo cosa de locos, ¿cuántas veces no se ha escuchado, eso de “yo no estoy loco”, cuándo se da la idea de ir al psicólogo?. Igual que el traumatólogo trata las roturas de hueso y mas cosas, el psicólogo o psiquiátra, trata las emociones, sus desajustes y muchas dolencias, que en muchos casos, creo que están fuera de la locura. A mi el “mundo” de las emociones me parece muy curioso, y es por eso por lo que inaguro esta nueva sección de psicología, dónde intentaré compartir libros o artículos que he leído, videos, programas etc.

Para empezar dejo un programa de Redes, presentado por el divulgador Eduard Punset, que trata el tema de la felicidad. Muy interesante.

Felicidad y voluntad eduardo punset (Parte 1)

Felicidad y voluntad eduardo punset (Parte 2)

Felicidad y voluntad eduardo punset (Parte 3)

“La felicidad huye de quien la busca. Ella viene sólo del interior.” Mahatma Gandhi